Conversar con Mónica Gutiérrez es adentrarse en un universo donde la escritura consiste en descubrir la belleza en lo cotidiano. Periodista e historiadora, Mónica es autora de numerosas novelas feelgood que han conquistado a miles de lectores —Todos los veranos del mundo, La editorial del señor Bennet y Una Navidad escocesa, entre otras—.

También es tutora en Cursiva, donde comparte sus enseñanzas en el curso Historias que inspiran: el caos de la escritura creativa, inspirado en la obra del escritor y guionista Albert Espinosa. En él, invita a descubrir la creatividad desde el juego, la emoción y la empatía.

Charlamos con ella sobre su proceso creativo, las herramientas que propone en el curso y el poder de las historias para transformar nuestra manera de mirar el mundo.

En tus clases y en el curso hablas mucho de inspiración, intuición y creatividad. ¿Cómo nace para ti una historia?

Una historia se va tejiendo con ideas, con emociones, intuiciones, personajes, recuerdos, experiencias, investigación... Es un trabajo creativo y muy bonito, que requiere tiempo y paciencia, como todas las cosas buenas de la vida. Cada historia nace y crece de una forma distinta. Cada novela que he escrito ha seguido un proceso creativo diferente y eso lo hace complicado, porque no es como montar en bici, pero también lo hace interesante y enriquecedor.

Tu propuesta tiene mucho de mirada emocional. ¿Qué papel juegan las emociones en la creación literaria?

Creo que para que una historia de ficción resulte auténtica es necesario que esté construida sobre emociones verdaderas. Aunque la historia sea mentira, un cuento producto de la imaginación del escritor, las emociones de sus personajes y de su trama deben ser de verdad. Por eso me resulta imprescindible escribir con sinceridad, sin impostura, siguiendo mis propias obsesiones, mi experiencia emocional, mi estilo propio.

¿Qué herramientas o rutinas creativas recomiendas para quienes quieren escribir pero no saben por dónde empezar?

No creo que funcionen las mismas rutinas para todo el mundo. La creatividad, como el equilibrio, puede practicarse para mejorar, pero cada persona debe encontrar aquellos ejercicios o rutinas que le funcionen mejor. Para empezar, siempre propongo algo sencillo: salir a pasear y observar a tu alrededor, viajar, charlar con los amigos con calma, leer mucho, ir al cine, ver series y fijarse en el guion, escuchar podcasts creativos, etc. Y, sobre todo escribir, escribir mucho. Escribir para uno mismo, escribir un poco cada día, aunque parezcan tonterías. Porque llegará un momento, con la práctica, en el que ya no lo serán.

Tus novelas tienen una sensibilidad muy especial: calidez, humor, esperanza… ¿Crees que el feelgood también puede ser una forma de resistencia?

Estoy convencida. Defiendo la literatura como refugio, tanto si se lee como si se escribe. Vivimos tiempos difíciles y nuestro cerebro necesita descansar de tanto ruido y de tanto catastrofismo. No se trata de huir de nuestros problemas, ni de los ajenos, se trata de hallar refugio en la escritura y la literatura para descansar, para luego volver a la realidad fortalecidos. Un poco como coger aliento para volver a enfrentarse a la realidad mejor preparados, más fuertes. La ciencia nos dice que los seres humanos tenemos neuronas espejo: si vives rodeado de mal humor, de irascibilidad, de pesimismo, de desesperanza, etc. tenderás a comportarte acorde a todo esto. La literatura feelgood no solo puede resultar reconfortante, sino que además te ayuda a abstraerte de ese entorno y obliga a tu cerebro a pensar de una forma diferente.

Has mencionado que la escritura es una forma de mirar. ¿Cómo te ha cambiado a ti como persona y como autora?

Soy una persona obsesiva y obligarme a mirar alrededor, sobre todo cuando viajo, cuando paseo, cuando estoy sentada en una cafetería, me ha ayudado a romper con bucles de pensamiento. Observar a menudo es la respuesta a las preguntas que nos hacemos y es una magnífica fuente de inspiración. Para un escritor, leer es una de las mejores formas de mirar. Cada lector ve en el libro una historia distinta porque su mirada la reinterpreta.

Y por último, acabas de publicar Una Navidad londinense. ¿Qué nos puedes contar sobre tu nueva novela?

Que es preciosa por dentro y por fuera. Me encanta cómo ha quedado. Está protagonizada por dos personajes que han perdido un poco el sentido de la festividad y que se ven obligados a cruzar Londres en Nochebuena en busca de un objeto valioso extraviado, perseguidos por dos fantasmas y por las adaptaciones cinematográficas de Canción de Navidad, de Charles Dickens. Es muy divertida y, además de dickensiana, tiene un sentido del humor muy al estilo de dos de mis autores preferidos: Connie Willis y Terry Pratchett. Una Navidad londinense es mi particular invitación a los lectores para que se diviertan y pasen un ratito agradable mientras recorren las calles Londres en Nochebuena.

Lectura recomendada

Una Navidad Londinense

Una Navidad Londinense

Mónica Gutiérrez

UN LONDRES NEVADO Y ENCANTADOR.

Es 24 de diciembre y Thiago Heide, el embajador español en Reino Unido, se ha ofrecido voluntario para trabajar en Nochebuena, pues nadie le espera para...

+ información Comprar el libro