«Quiero escribir una novela histórica, pero no sé por dónde empezar». Si alguna vez te has hecho esta pregunta, estás en el lugar adecuado. La novela histórica es uno de los géneros más apasionantes de la narrativa: une el placer de la ficción con el rigor de la historia, y nos permite viajar al pasado para entender mejor el presente. Pero, ¿por dónde se empieza? ¿Cómo construir una historia que ocurra en otro tiempo y haga vibrar al lector desde la primera página?

El primer paso: una idea que te mueva

Toda novela comienza con una chispa: una idea, una emoción o una pregunta. En el caso de la novela histórica, esa chispa suele prender en el cruce entre la curiosidad por una época y el deseo de contar una historia humana dentro de ella. Como explica el escritor y guionista Xavi Barroso, tutor del curso Novela histórica: ficción y memoria, «una idea es una concepción abstracta que contiene el potencial de transformarse en un relato completo y envolvente».

Esa idea puede venir de muchos lugares:

  • Una época que te obsesiona —la Roma imperial, la Revolución francesa o el siglo XIX industrial.
  • Una realidad social que quieres explorar: el papel de las mujeres, las desigualdades.
  • Un hecho histórico puntual —una guerra, una catástrofe, una revuelta, un descubrimiento científico.
  • O un personaje histórico cuya vida te fascina o te resulta enigmática.

No se trata solo de elegir una época, sino de descubrir qué quieres decir a través de ella. La historia es el escenario; tu mirada, el motor. Escribir sobre algo que te conmueva es lo que mantendrá viva la historia durante los meses (o años) de escritura.

Documentarse: la base de todo

Antes de lanzarte a escribir, la documentación es el paso que te ayudará a cimentar la verosimilitud. Documentarte no es solo leer historia: es reconstruir la vida cotidiana. Saber cómo vestían, qué comían, qué palabras usaban, cómo funcionaban los oficios, las leyes, las jerarquías y los gestos de cada época. La clave está en las fuentes primarias (cartas, diarios, archivos, crónicas, objetos) y las fuentes secundarias (ensayos, biografías, estudios). Barroso recuerda que «no escribimos un ensayo histórico, sino ficción»: no necesitas convertirte en experto, pero sí dominar lo suficiente para no cometer errores ni anacronismos.

Algunos consejos prácticos para esta etapa:

  • Empieza por un libro general sobre la época para ubicarte en el contexto político y social.
  • Usa un cuaderno o archivo digital para anotar detalles de la vida cotidiana.
  • Organiza tu información: una hoja de cálculo con fechas, personajes, lugares y fuentes puede ser tu mejor aliada.
  • No busques contarlo todo: selecciona solo lo que sirva a la historia.

Documentarse es una fuente de inspiración: cada descubrimiento puede encender una escena o un personaje. Al encontrar una costumbre olvidada o un documento curioso, quizá descubras el corazón de tu novela.

Los personajes: la historia hecha carne

Toda novela histórica, por más épica o coral que sea, vive a través de sus personajes. Ellos son los ojos con los que el lector recorrerá el pasado. Puedes elegir entre:

  • Un personaje ficticio, que te da libertad total para inventar.
  • Un personaje histórico real, que exige rigor y empatía.
  • O una mezcla: figuras reales que se cruzan con inventadas.

Cada protagonista necesita un deseo claro y unos obstáculos que lo alejen de su objetivo. «El viaje del personaje hacia la posible satisfacción de su deseo es la base de las historias», se explica en el curso de novela histórica. Ese conflicto —interno o externo— es lo que mantendrá al lector en vilo. Por ejemplo, en El pintor de almas de Ildefonso Falcones, Dalmau sueña con pintar la luz de su tiempo, aunque su entorno lo condena al academicismo y la obediencia.

En la novela histórica, los personajes no solo habitan el pasado: lo reescriben. A través de ellos comprendemos cómo las emociones humanas —el amor, la ambición, la culpa o la esperanza— son tan antiguas como el tiempo.

La trama: historia y ficción se entrelazan

Una novela histórica no se limita a ambientar un pasado, sino que entrelaza los hechos reales con las emociones y conflictos humanos. La estructura clásica —planteamiento, nudo y desenlace— sigue vigente, pero el género ofrece infinitas combinaciones: desde novelas de personaje hasta relatos corales o biográficos. Xavi Barroso distingue tres tipos de tramas históricas en el curso Novela histórica: entre la ficción y la memoria:

  • Las que recrean un hecho o contexto real (como El año de la República, de José Calvo Poyato).
  • Las que narran la vida de un personaje ficticio en un contexto histórico, como La catedral del mar.
  • Y las que reinterpretan la historia a través de múltiples voces o épocas, como las novelas corales (Inés y la alegría, de Almudena Grandes, o Las herederas de la Singer, de Ana Lena Rivera).

Tu primer paso será decidir qué papel jugará la historia en tu novela: ¿será el eje central o el telón de fondo? ¿Hablarás de un acontecimiento o de una vida atravesada por la Historia? Antes de escribir, resume tu historia en una frase: ¿qué sucede, a quién, dónde y por qué importa? Esa síntesis te ayudará a no perder el hilo histórico ni emocional.

La ambientación: hacer visible el pasado

La ambientación no es un decorado: es una forma de narrar. Tal como explica Barroso en el curso, «la ambientación de una novela es el conjunto de elementos que configuran el entorno en el que se desarrolla la historia: el lugar, el tiempo y las circunstancias culturales y sociales». Para que el lector viaje contigo al pasado:

  • Dosifica la descripción: muestra la época a través de las acciones y los diálogos.
  • Utiliza los cinco sentidos: el olor a carbón, el sonido de los cascos en el empedrado, la textura de una tela.
  • Deja que el entorno refleje el estado emocional del personaje.
  • Introduce los hechos históricos de forma natural, mediante la mirada o la conversación de los personajes.

Un buen ejemplo es El nombre de la rosa, donde Umberto Eco muestra una abadía medieval tan real que el lector puede oler la cera y el polvo de los códices sin abrumarlo con datos. O Sira, de María Dueñas, que convierte el paisaje colonial y las texturas de los tejidos en extensiones de su protagonista. Una buena ambientación no consiste en describir, sino en hacer que el lector respire la atmósfera de otra época.

Y ahora, ¿cómo empiezo mi novela histórica?

Si sientes el impulso de escribir sobre el pasado, no esperes más: empieza hoy a dar forma a tu proyecto. El curso Novela histórica: ficción y memoria, creado en colaboración con Zenda Libros, está diseñado precisamente para acompañarte en ese proceso. Impartido por Xavi Barroso, autor de La avenida de las ilusiones, Nunca serás inocente y La voz del silencio, este programa te enseñará a combinar la investigación histórica con la emoción narrativa, a construir tramas sólidas y a dar vida a personajes que respiren verdad en cualquier época.

A lo largo de las unidades aprenderás a:

  • Encontrar la idea para tu novela y transformarla en un argumento potente.
  • Documentarte con rigor, usando fuentes históricas y literarias que te permitan recrear el pasado con autenticidad.
  • Diseñar personajes memorables, con deseos, contradicciones y una voz propia acorde a su tiempo.
  • Estructurar la trama, entrelazando hechos históricos y ficción de manera orgánica.
  • Ambientar con detalle, equilibrando descripción, ritmo y emoción para que el lector viaje contigo a otra época.

El curso combina teoría y práctica: cada unidad incluye lecturas, ejemplos y consejos aplicados, junto con propuestas de escritura que te permiten poner en marcha tu proyecto desde el primer día. Se trata de una formación online, flexible y accesible, que sigues a tu ritmo y desde cualquier lugar. Además, cuentas con la orientación personalizada de un escritor en activo y con clases en vivo con autores referentes del género, que comparten su experiencia y su forma de abordar la novela histórica. Esta combinación de acompañamiento profesional y contacto directo con la industria convierte el taller en una oportunidad única para iniciarte en el género con criterio, rigor y creatividad.

Curso lector editorial
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